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Lucky!


Lucky es una maravillosa película que rinde tributo precisamente a todo aquello que damos la espalda en vida: a la vejez, a la lentitud y a la muerte.

Harry Dean Stanton interpreta con maestría a un anciano de 91 años gruñón y malhumorado pero completamente autónomo. Con un cuerpo casi famélico y alimentado a base de leche, café, tabaco y bloody marys, los médicos no dan crédito ante este milagro de la ciencia, fruto de la buena genética.

Sentados en la butaca, acompañamos a Lucky en sus últimos días de vida nunca mejor dicho (murió en septiembre de 2017), a ritmo lento pero caminando conscientemente. Visitamos su casa, la cafetería donde rellena sopas de letras mientras toma café, cantamos con él y con los Mariachis Volver volver y se nos llenan los ojos de lágrimas.


Al anochecer, en el pub, nos gustaría estar sentados en el taburete de al lado acompañándole con un Bloody Mary. Pero el honor es para David Lynch, su amigo también en la vida real, quien en un momento de la película protagoniza una de las historias más bellas.


Como todos los días, a la misma hora, llega al pub del pueblo a tomarse su copa. Pero esta vez tiene cara de preocupación. Y es que su galápago de compañía, de nombre Roosevelt President, se ha escapado de casa. Entonces alguien le quita importancia al hecho y al animal, diciéndole que además los galápagos son torpes y lentos. Es entonces cuando Lynch saca sus garras y hace una defensa a ultranza de su querido galápago y de su lentitud respondiendo algo así como que no es lento, sino que lleva mucha carga encima. Una carga acumulada durante años, hasta lograr un grueso y pesado caparazón en el que yacerá tras su muerte.

¿No es una metáfora preciosa para decir que nacemos y morimos solos?

Nos empeñamos en vivir eternamente y para dejar constancia de nuestro paso por la tierra creamos joyas, escribimos libros, filmamos películas, tenemos hijos… que nos sobreviven y de alguna forma mantienen vivo nuestro recuerdo. ¿Y cuando todo desaparezca y no quede absolutamente nada? ¿Ungatz, como dicen en la película?

¡Buena suerte, amigos!

  • Querido sello

    Estrella llegó a mi vida cuando tenía 21 años. Fue mi primera jefa…

    Virgencita, virgencita...

    Cuando deseo algo mucho pero escapa a mi control, rezo. Durante varios días he llevado en el bolsillo a la virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura, pero debe de estar muy ocupada porque no me ha escuchado. Se la encargué a mi padre en uno de los…