In Memoriam

Hoy la cosa va de memoria. De exceso de memoria y, para colmo, autobiográfica. ¿Será exceso de ego? No lo sé pero esto, como todo en el siglo XXI, también tiene nombre; se llama HIPERMNESIA y hay que darle un poco de voz en Mi Joyero 2.0.

Soy y seré incapaz de prestar atención a una clase sobre el reino visigodo y menos de aprenderme todos sus reyes; con todos mis respetos a los historiadores, me parece un periodo muy peñazo. Sin embargo, recuerdo con todo lujo de detalles cómo iba vestida justo hace un año y qué comí aquel día. De hecho, recuerdo el plato de lentejas coral que comí por cómo iba vestida y viceversa: la falda amarilla con camiseta blanca que llevaba me hace recordar ese plato de lentejas y no otro. ¿Me seguís? 

No es una memoria privilegiada ni superdotada, la HIPERMNESIA es el aumento exagerado de estímulos que se recuerdan de una determinada ocasión que no tiene por qué ser señalada -caso del día de tu boda o del nacimiento de tu hijo-. La Hipermnesia es más bien una retención exagerada de datos referentes a una situación vivida. Para lo bueno y para lo malo.

Y todo esto, ¿a cuento de qué? He rescatado de mi joyero este colgante-perfumero que me ha hecho revivir el momento en el que lo compré. Era un domingo de primavera de hace nueve años, cuando fui con mi amiga Maialen a un mercadillo de Lasarte. Entonces los mercadillos se contaban con la mitad de los dedos de la mano y no podíamos dejar pasar la oportunidad de visitarlo. Dimos una vuelta por los puestos, compré el LP de Joan Manuel Serrat ‘Mediterraneo’ a Javier Sun, un músico donostiarra (igual no era suyo pero él estaba en el puesto con más gente). Y justo cuando nos marchábamos me encontré esta maravilla de colgante-perfumero en plata y esmalte. Lo llevé encima muchos años, los mismos que llevo sin ponérmelo. El día mercadero acabó como debe terminar, con vermut en el bar del pueblo, unas aceitunas y un chascarrillo: vimos a un chico que estaba loco por mi amiga porque, casualidad, vivía enfrente del bar y aprovechó para devolverle el fular que le había dejado mi amiga un saturday night. Y no es lo que estáis pensando; nunca pasó nada entre ellos. 

¿Y qué tienen en común la hipermnesia y los colgantes-perfumeros? A priori nada; pero pensándolo bien, así como el perfume siempre va en frasco pequeño, la hipermnesia hace referencia a una escena breve del pasado encapsulada; al desenroscar el frasco de la memoria su olor nos embriaga y el goteo de imágenes que vienen es interminable. 

Y digo yo, ¿para qué llevar colgantes con las cenizas de nuestros difuntos o diamantes hechos a partir de su polvo pudiendo llevar algo tan evocador como el perfume y dejar a nuestros seres queridos en nuestra memoria y en nuestro corazón? Que no os engañen las funerarias, mejor dejaros engañar por mí y compraros un colgante perfumero. Algún día a la venta en www.amaiabiain.com 

Filosofía del detalle

Este blog es una oportunidad excepcional para unir mi condición de joyera con la de periodista y hablaros con pasión de las joyas -en sentido literal y figurado- que tanto me gustan y voy encontrando en mi camino: objetos varios, materiales, libros, películas, personas… que llaman mi atención.

Hace un tiempo leí algo sobre la filosofía del detalle. No recuerdo bien a qué se refería, pero me gustó el término y ahora aprovecho para hablar de él a mi antojo y dar por inaugurado mi blog.

Para los adictos al diseño el detalle es la pata circular de la mesa, la ausencia de zócalo en los interiores y la iluminación indirecta; par
a otros el detalle está en el tejido de la camisa raída que no desechan por nada del mundo; en el toque a nuez moscada de las croquetas de su abuela; en la llanta de su Mustang; en el olor que el detergente deja en la ropa interior… El detalle está en todas partes; solo hay que buscarlo.

¿Por qué te gusta el pastel Ruso de la confitería de tu barrio? ¿Por qué compras siempre vaqueros de la marca Levis? ¿Por qué? ¿por qué? ¿por qué? Yo quiero saberlo todo sobre lo aparentemente insignificante. Quiero mirar el mundo con ojos de exploradora y defender con vehemencia que el helado de Stracciatela de la Heladería Italiana II de Vitoria es el mejor del mundo; que los vestidos drapeados sientan fenomenal a todas las mujeres; que la gama de morados es muy amplia y va más allá del típicamente feminista; que romper la cerveza al servirla es tan importante como su recipiente y que nada es estúpido si a ti te importa.

P.D. Gracias Inaxio por descubrirme el detalle del porta-cigarrillo en forma de anillo de la gran Gloria Swanson, actriz que da vida a Norma Desmond en El Crepúsculo de los dioses.